LA UNIÓN EUROPEA DEBE RESPONSABILIZAR LEGALMENTE A LAS EMPRESAS POR LA CRISIS CLIMÁTICA

La crisis climática es la crisis más grande a la que nos enfrentamos hoy en día, y es innegable que las empresas la están agravando. Ahora mismo está sobre la mesa una legislación europea [1] que podría obligar a las empresas a hacer frente a sus emisiones de gases de efecto invernadero, pero la propuesta es demasiado tímida para que funcione en la práctica.

Todos los sectores económicos tienen una huella climática enorme Desde luego, el sector energético es el mayor culpable, y sin embargo las empresas de combustibles fósiles siguen planeando nuevos proyectos a lo loco, como el oleoducto del Este de África [2] o el proyecto de gas licuado en Mozambique [3] – destinados a desatar funestas «bombas de carbono».[4] La agroindustria se abastece de productos como la carne de granjas que ocupan miles de hectáreas de tierras deforestadas en la Amazonia; además, la ganadería está bombeando a la atmósfera miles de millones de litros de metano, un gas de efecto invernadero muy potente. La industria mundial de la moda produce hasta el 10% de las emisiones globales de carbono.[5] Todos los demás sectores contribuyen igualmente a la crisis, desde la aviación a la producción de plástico o la minería.

El calentamiento global resultante ya está pasando una factura devastadora al planeta y a las personas. El pasado verano, la población europea vivió las mayores inundaciones y las olas de calor más intensas de las últimas décadas. Sin embargo, las repercusiones más graves las sufren quienes viven en el Sur Global. Este año, Pakistán fue asolado por las peores inundaciones en más de cien años, que dejaron a millones de personas a expensas de la ayuda humanitaria.[6]

En todo el mundo, la ciudadanía se ha alzado para reclamar acción por el clima. El movimiento mundial por el clima se compone de cientos de miles de grupos y de millones de personas. En todas partes la juventud está tomando las calles para exigir a sus gobiernos que dejen de ignorar las múltiples crisis en curso y reclamar a las empresas que dejen de destruir el planeta. Es toda una marea que ya va siendo imposible ignorar.

Las empresas han respondido a las reclamaciones haciendo sublimes promesas públicas de cumplir el Acuerdo de París a través de planes de transición y «compromisos de cero neto». Pero eso no son más que promesas vacías y maquillaje verde.[7] Los compromisos de cero neto se basan fundamentalmente en la compensación de las emisiones mediante prácticas como la restauración de bosques o las tecnologías de absorción de carbono, a pesar de que hay evidencias palmarias de que ninguna de esas opciones es fiable.[8] Es obvio que las empresas están decididas a posponer la acción climática real todo el tiempo que puedan.

A medida que aumentan las repercusiones nocivas del cambio climático, observamos también un incremento de juicios por violación de los derechos humanos. . Las personas afectadas se están movilizando para reclamar compensaciones y reparación, por ejemplo un juicio histórico es el del granjero peruano que demandó a la compañía energética alemana RWE, reclamando una indemnización por los riesgos de inundación causados por el deshielo de los glaciares[9]. Las empresas están siendo demandadas también por maquillaje verde y planes climáticos deficientes. En 2021, una sentencia histórica en Países Bajos reconoció la completa insuficiencia del plan climático voluntario de Shell y ordenó a la empresa que redujera sus emisiones en un 45% para 2030[10]. Actualmente hay dos juicios abiertos contra TotalEnergies por planes de transición insuficientes[11] y publicidad engañosa sobre el gas fósil y los biocombustibles[12].

La falta de compromisos voluntarios y estas tendencias de la Justicia muestran que el camino más fiable para reducir las emisiones de las empresas es hacerlas legalmente responsables de los impactos que provocan y de sus planes climáticos.

En la Unión Europea se está negociando una ley que podría hacer a las empresas legalmente responsables de las violaciones de los derechos humanos y los daños medioambientales que se produzcan en sus cadenas mundiales de valor. Si tenemos alguna esperanza de mantener el calentamiento global por debajo de 1,5ºC, es fundamental que garanticemos que las empresas son legalmente responsables de los impactos climáticos que generan y de reducir sus emisiones. Pero ahora mismo, la propuesta de ley no impone ninguna obligación significativa a las empresas.

Los grupos y activistas abajo firmantes, en lucha contra el cambio climático, reclamamos a la Unión Europea una ley rigurosa, que sirva realmente para hacer frente a la crisis climática y para impartir justicia climática. Una ley que convierta a las empresas en legalmente responsables de sus:

 

IMPACTOS CLIMÁTICOS

  • Todas las empresas deben estar obligadas a cumplir unas diligencias debidas y a hacer frente a sus impactos climáticos, teniendo obligación de: identificar y evaluar los riesgos de impactos perjudiciales de sus emisiones de gases de efecto invernadero en toda su cadena mundial de valor; tomar las medidas adecuadas para prevenir y poner fin a tales impactos; y informar al respecto con claridad y transparencia.
  • Todas las empresas deben rendir cuentas y ser legalmente responsables de sus impactos: se debe investigar y sancionar a las empresas que incumplan sus obligaciones. Las comunidades locales, el campesinado, las trabajadoras y trabajadores, las personas defensoras del medio ambiente, etc., amenazadas por las inundaciones, las sequías y otros impactos climáticos, deben tener la posibilidad de obtener justicia y reparación en los tribunales. Es necesario que podamos denunciar a las empresas en toda la Unión Europea por maquillaje verde y planes climáticos engañosos.

 

PLANES CLIMÁTICOS

Todas las empresas deben tener obligatoriamente un plan en consonancia con el Acuerdo de París y con el objetivo de limitar el calentamiento global a 1,5ºC. Un plan que:

  • incluya objetivos: Los planes climáticos corporativos deben fijar metas a corto y medio plazo, para 2030 y 2050, así como hitos a cinco años.
  • cubra toda la cadena de valor, así como las emisiones de alcance 1, 2 y 3. El impacto total de las emisiones de un negocio queda oculto tras las complejas cadenas de relaciones empresariales, y las mayores emisiones derivadas de un producto, p. ej. el petróleo, no proceden de la forma en que se produce sino de la forma en que se utiliza (Alcance 3).
  • no se base en las compensaciones: Las compensaciones no con una medida fiable de la reducción real de emisiones; en lugar de eso, las empresas deben calcular su reducción en términos absolutos.
  • incluya acciones concretas: las empresas deben explicar claramente dónde y cómo pueden descarbonizar su negocio. Las instalaciones más intensivas en carbono deben ser cerradas (se debe prohibir que las empresas puedan librarse simplemente de las emisiones vendiéndoselas a otra entidad).

Las últimas investigaciones científicas sobre el clima advierten de que, a no ser que reduzcamos drásticamente las emisiones en esta década, el objetivo de 1,5ºC puede pasar a ser inalcanzable en breve. La conclusión está muy clara: es imprescindible que plantemos cara a las emisiones de las empresas ya. Para reducir los desastres climáticos y preservar un futuro en el que se pueda vivir, reclamamos a la UE y a sus Estados miembros que actúen ahora imponiendo reglas a las empresas.

Civil society organizations

ACT Alliance EU

ActionAid EU

AITEC

AK EUROPA

Alofa Tuvalu

Amigos de la Tierra España

Amis de la Terre France

Amnesty International

Amnesty International Slovenija

Andrew Lees Trust

ARTICLE 19

Association Survie

Attac France

Baltic Environmental Forum Germany

Banana Link

Be Slavery Free

Birdlife Estonia

BLOOM

Bund für Umwelt und Naturschutz Deutschland e.V. (FoE Germany)

BUNDjugend

Bürgerinitiative

CADTM France

CAN Europe

CCFD-Terre Solidaire

CNCD-11.11.11

Christian Aid Ireland

CIDSE

Climate and Health Alliance

CliMates Austria

Colectivo Agroecológico Zurquí

Collectif Ethique sur l’étiquette

Comhlámh

Conectas Direitos Humanos

Confédération paysanne

Corporate Europe Observatory

DD Foundation

Deutsche Umwelthilfe

DIE UMWELTBERATUNG

Dreikönisaktion der Kath. Jungschar (DKA Austria)

Earthsight

ECCJ -European Coalition for Corporate Justice

ECCHR

eco-union

Eesti Vegan Selts

Electra Energy Cooperative

Emergenza Climatica

Entraide et Fraternité

EPIZ Göttingen – In solidarity for ONE world

Estonian Green Movement (FoE Estonia)

Estonian Roundtable for Development Cooperation

ETUC

EURECO

Extinction Rebellion Bologna

Extinction Rebellion France

Evangelical-Lutheran Church District Rendsburg

Fair Trade Advocacy Office

FAIRstrickt

Fashion Revolution

Federazione GIAN A.P.S.

FEMNET e.V.

FIAN Austria

FIAN Belgium

FIDH – International Federation for Human Rights

FLOCERT

Focus Association for Sustainable Development

Food & Water Action Europe

Forests of the World

Forum citoyen pour la RSE

Fridays For Future Austria

Friends of the Earth Europe

Friends of the Earth Finland

Friends of the Earth Ireland

Front Line Defenders

Fundación Libera

Fundacja Kupuj Odpowiedzialnie

Germanwatch e.V.

GLOBAL 2000 (FoE Austria)

Global Witness

Greenpeace Europe

Greenpeace Slovenia

Heilbronn mittendrin

Infostelle Klimagerechtigkeit – Zentrum für Mission und Ökumene

Initiative Lieferkettengesetz

INKOTA-netzwerk e.V.

Instituto Jane Goodall España

Instituto Para la Participación y el Desarrollo INPADE FOCO

Instutute for circular economy

International Federation for the Economy for the Common Good

International Land Coalition Secreteriat

Irish Doctors for the Environment

Jane Goodall Institute Austria

Jane Goodall Institute France

Jordens Vänner (FoE Sweden)

Justice et Paix Luxembourg

Klimavolksbegehren

Klimagerechtigkeit Kassel

Large Movements APS

Micha Deutschland e.V.

MIGHTY EARTH

Milieudefensie

Minerva BHR

Mouvement Laudato Si

Movimento No TAP/SNAM Brindisi

MTÜ Ökotark website Bioneer.ee

MTÜ Rakendusökoloogia Keskus

Naturefriends Greece

Naturefriends International

Naturfreunde Internationale Austria

NeSoVe

NGO SOL

NOAH Friends of the Earth Denmark

Nordkirche weltweit

Not Here Not Anywhere

Notre Affaire à Tous

OceanCare

ÖGB Europabüro

OIKO.POLI.S

Ökumenisches Netzwerk Klimagerechtigkeit

Ordensfrauen für Menschenwürde

OroVerde – Tropical Forest Foundation

Ozactes

Päästame Eesti Metsad

Per il Clima Fuori dal Fossile

Plant Based Doctors Ireland

Plataforma por Empresas Responsables

PowerShift e.V.

ProDESC

Protection International

PODER

Protect Our Winters Austria

Reclaim Finance

Recycling Netwerk Benelux

Rete Legalità per il Clima

Rise For Climate Belgium

Romero Initiative

SDG Watch Europe

ShamrockSpring

ShareAction

Sherpa

SKUHNA SO.P

Slow Food Deutschland

SMA Justice Office

SOLSOC

Südwind

SÜDWIND e.V.

SumOfUs

SÜDWIND

Swedwatch

System Change, not Climate Change

The Jus Semper Global Alliance

Trócaire

Umanotera

Unis Pour Le Climat et la Biodiversité

Vamos e.V.

Vredesactie

VOICE

Vredesactie

Weitblick

WeSmellGas Belgium

WeSmellGas International

WSM

Youth and Environment Europe

Youth for climate Val de Sambre

Zambia Climate Change Network

Zavod za pravično trgovino, 3MUHE

Zero Waste Germany e.V.

Zero Waste Kiel e.V.

350.org Europe

Individuals

Camille Etienne

Adélaïde Charlier

Luisa Neubauer

Anuna de Wever

Boon Breyne, climate justice activist at Youth for Climate Belgium

Nyombi Morris, activist at Fridays For Future Uganda

Michael Spiekermann, spokesperson of Fridays For Future Austria

Alice Picard, co-spokesperson of Attac France

Vincent Gay, member of the chair of Attac France

Maxime Combes, economist

Alexander Schilling, citizen

Anna Beck, citizen

Antonin, activist at XR France

buggenhout, activist at XR Belgium

Cass Hebron, The Green Fix

Christoph Hartmann, pastor

Claire, activist at XR France

Diego Pedraza Lahoz, policy analyst

Dorno, activist at XR France

Dr. Tanja Zöllner, psychologist

Gisela Djelassi, citizen

Hendrix Valentine, activist at Youth for Climate Belgium

Jannis Eicker, PhD candidate Kassel University

Joachim David, activist at XR Belgium

Lena Wacker, education officer

Manuela Lanzinger, environmental consultant

Marion Frers, citizen

Mekki Djelassi citizen

Xeno, activist at Better.Planet.Online

Wintz, member of Internationale des Amis de la nature

Wim De Waegeneer, activist at XR Belgium

Werner Wilkens, member of Grannies for future Köln

Ulrike Lohr, member of Parents for Future Köln

Tony Bureau, citizen

Sr. Beate Krug sustainability officer

Simon Ruts, activist at Fridays for Future Antwerp

Severine Chance, citizen

Sabine Blankenstein, member of Grannies for future köln

Pros Staelens, citizen

Luise Fröhlich, member of Parents for Future Köln

Dorothee Holzapfel, pastor, member of Churches for Future

Charlotte Geiger, climate activist at Klimaentscheid Bayreuth

Sr. Beatrix Barth OSF, head of house at Kongregation der Dienerinnen der hl. Kindheit

Ivonne Jackelen, member Mar a Mar / El Camino de Costa Rica

Daniel Ostertag, team member Micha Deutschland, Lokalgruppe Stuttgart